¿De qué se quejan los políticos?

Revelaciones
Margarito Escudero Luis

Pareciera que la efervescencia que provocan los procesos electorales, cuando los partidos se enfrascan en una verdadera guerra, en esta ocasión quedó desinflada a causa de la contingencia sanitaria impuesta por el gobierno.

Ese silencio a fuerzas, por lo menos en las calles, permite hacer otro tipo de campaña, más subterránea, hasta clandestina.

Mire usted, dicen algunos enterados que en el distrito de Coatzacoalcos todos los candidatos están unidos por un hilo conductor, que hay alguien interesado en quien debe perder y quien ganar, según los intereses de dos personajes importantes.

Uno es el actual alcalde, Marcelo Montiel quien, dicen por ahí, se empeña en ponerle piedras en el camino a su compañero de partido, Iván Hillman.

Todo por el coraje que le tiene al grupo al que pertenece el abanderado priista. Por ese motivo, Montiel apoyaría a otro partido. En este caso, los expertos rumorólogos de café aseguran que el alcalde tampoco apoyaría al Dr. Rafael Bringas del PAN, pues eso lo haría quedar mal con el Gobernador Fidel Herrera (el otro personaje), toda vez que al ganar el PAN, se fortalecería la candidatura de Miguel Ángel Yunes Linares a la gubernatura de Veracruz.

En ese tenor, las conveniencias de Marcelo Montiel pudieran ir a favor de la maestra Nora Cortázar, candidata del PRD a la diputación.

Y es que de siempre se ha hablado del contubernio que existe entre el alcalde y la actual diputada Gloria Corsi, por lo que no sería difícil que se diera ese apoyo por debajo del agua para fortalecer la candidatura de la Cortázar.

Poca visión
Tanto es el interés de los candidatos o de los promotores de candidaturas con poco arraigo entre la ciudadanía, que se prestan a este sucio juego de buscar la bendición de quien debería ser un contrincante político, como si los electores no tuvieran decisión o no fueran capaces de influir contra los deseos de los gobernantes.

¿Qué haría entonces el gobernador, si por voluntad real de la ciudadanía se ungiera como diputado al candidato de cualquier partido distinto del PRI?

¿Qué clase de personas son los candidatos que ni siquiera saben cómo llegarle a la gente para convencerlos de que son la mejor opción?

Carentes de toda dignidad y burlándose de los electores, hacen estas triquiñuelas para perpetuar en el poder a personajes que ya perdieron el rumbo y que sólo les interesa su seguridad personal.
Antonio Williams, candidato de Convergencia, pudiera estar en la misma situación, si no se pone las pilas y comienza a acercarse a la gente. La nueva propuesta planteada por la coalición PT- Convergencia, apunta a convertirse en una sorpresa para todos los contendientes.

Pero, si las cosas son como las están planteando “los expertos”, sería muy difícil que Marcelo Montiel diera su “apoyo” a Williams, pues de alguna manera pertenece al mismo establo que Iván Hillman, pues la suegra del candidato priista, la Bióloga Roselia Barajas es candidata plurinominal por la coalición “Salvemos a México” de Convergencia y PT.

Además, bueno es destacar que el promotor principal de la candidatura panista, el regidor Claudio Cahuich, mantiene nexos muy cercanos con el equipo de Iván Hillman, pues es de sobra conocida la participación de Cahuich en el Diario del Istmo, cuyos propietarios son los parientes políticos de Hillman.

Algunos cínicos le llaman a esta cochinada “pluralidad”.

Los optimistas promotores de Williams le apuestan a que se repita el “Efecto López Obrador”, pues el ex candidato presidencial ha “tirado línea” a favor de esos dos partidos, dejando de lado las siglas del PRD.

Por cierto, el nuevo escándalo protagonizado por Carlos Ahumada, aquel de los videos comprometedores, puso en evidencia a los que tramaron el compló contra AMLO y, a la voz de uno de sus principales ejecutores, le da la razón a Andrés Manuel, quedando claro una vez más que el tabasqueño siempre ha tenido la razón desde aquella bronca que le armaron por el asunto del paraje San Juan (¿se acuerdan?).

¿Ética política?
Quien sabe con qué se come, pero Víctor Hugo Espinoza Hernández, representante suplente en el 11 consejo Distrital del IFE del PAN, asegura que el PRI carece de ética política, pues mantiene en el IFE a uno de sus militantes.

El caso es que Espinoza Hernández, hasta hace muy poco tiempo, era un acendrado defensor del “presidente legítimo”, perredista de hueso colorado, identificado con la corriente de izquierda y de la noche a la mañana, da un “virón” a la derecha y se transforma en defensor a ultranza de la ¡¡ética política!!

En estos tiempos la moda es olvidar el origen, no hay ideología, ni principios, ni vergüenza.

Comentarios: melmex@coatzadiario.com

Comentarios

Lo Mejor

México, país de contrastes lamentables

La desgracia de COFISUR

México, país codiciado e inofensivo