27 jul. 2009

Quién protege a los reporteros

Margarito Escudero Luis

El caso es que no se termina de hablar de la derrota de Iván, tanto que ahora, hasta lo enfermaron.

Dicen los malosos, que luego que Hillman conoció el resultado de la elección y después que tuvo que reconocer la derrota, le dio un infarto y fue trasladado a la ciudad de Houston en Estados Unidos. ¡Yaaaa!

Difícil de creer la versión, pues sea como sea, Iván Hillman es una persona notable en la sociedad de Coatzacoalcos, distinguido y no sólo por haber sido alcalde de una de las ciudades más importantes de Veracruz y del país, sino por su ascendencia familiar y por el trabajo que ha desempeñado. No pasa desapercibido y un evento de esa naturaleza no debería permanecer oculto.

A nadie se le desea un mal y menos de ese tamaño. Pero quienes divulgan la versión, también dicen que estuvieron comisionados por parte de CMAS para acarrear personas para que votaran por el PRI, a cambio se les invitó una suculenta comilona.

Pero los resultados que estos mandaderos dieron a sus jefes, los dejaron mal parados, pues dicen que sólo lograron obtener 40 votos; o sea que les comieron la carnada, pero no mordieron el anzuelo.

DESPIDEN A REPORTERO
Uno de los casos más patéticos, como resultado de la elección pasada, se dio en un medio de comunicación que tiene muchos años de circular en la región. Es un asunto delicado que pone de manifiesto que en muchas empresas no se requieren de personas capaces y bien preparadas, sino de personajes agachados e incondicionales.

Y esto viene al caso, pues fue despedido uno de los mejores reporteros que ha tenido ese diario, que hasta un premio nacional de periodismo les dio, también impulsó la campaña ecologista que se ha venido usando como propaganda y sus reportajes se salen de lo cotidiano y refrescaban la lectura dominical.

Pero las diferencias con los directivos llevaron a estos a prescindir de los servicios de quien dejó excelentes trabajos ahí.

Es necesario reflexionar un poco en este caso, pues todos quienes laboramos en un medio, estamos expuestos a eso, sin contar con defensoría laboral, un sindicato u organización similar, sólo nuestras propias uñas para rascarnos.

La Asociación de Periodistas de Coatzacoalcos pudiera dirigir sus pasos a prever situaciones como esta para que un compañero no quede desamparado, sin empleo de un momento a otro.
También trascendió que este mismo diario contrató los servicios de jóvenes recién egresados de escuelas de comunicación para apoyar la cobertura de las pasadas elecciones.

Muchachos que llenos de ilusión se incorporaron a un medio que consideran importante, portaron su logotipo y finalmente, no les pagaron. ¡Qué feo!

COPA DE LA FIDELIDAD
Recientemente se inauguró en Coatzacoalcos la llamada Copa de la Fidelidad, Veracruz CEUNICO, nuevo nombre de un torneo de futbol que anteriormente sólo se llamaba Copa Coatza.

Pero, dado que de pronto el evento comenzó a crecer y a interesar a entrenadores y jugadores de otros estados, se requirió de más apoyos, tanto financieros como respaldos políticos.
Entonces se pidió ayuda al Gobierno del estado que lo otorgó, incluso autorizando y creando el premio Medalla al Mérito Deportivo.

En un principio se dijo que sería entregado ese premio a un futbolista destacado de México, incluso se manejaron los nombres de Rafa Márquez y Cuauhtémoc Blanco. Uno de los dos sería invitado a recibir la presea en Coatzacoalcos.

Pero, quién sabe que pasó. Pues para la inauguración se había anunciado la presencia del gobernador Fidel Herrera, pero no llegó. Tampoco llegó el alcalde y del premio y los premiados ya nada se ha dicho.

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15 jul. 2009

Pierde el PAN y aumenta la violencia

Margarito Escudero Luis

La pasada jornada electoral sigue dando de qué hablar, pues las impugnaciones, descalificaciones y trapos sucios siguen saliendo a flote.

Sospechas y señalamientos que pueden o no ser ciertos, están a la orden del día. Los candidatos perdedores intentan a toda costa, justificar su fracaso.

Analistas, columnistas, comentaristas y otros observadores de las pasadas elecciones, tienen mucha tela de donde cortar y eso permite dar claridad a este proceso que estuvo muy cuestionado desde su origen.

Las mismas campañas, que son las que tienen que ver directamente con los electores, son motivo de observaciones minuciosas, pues se vislumbra una serie de cambios a la ley electoral.

Ya es tiempo de que los diputados, senadores y los políticos en general pongan atención a los reclamos de la sociedad, a las peticiones y necesidades de la gente que vota, pues ha quedado muy claro que la última palabra la tiene el que vota y no los políticos. Ojalá que esa lección haya quedado muy clara para quienes aspiran a gobernar parte de este país.

Pero resulta desagradable observar que las promesas de campaña ahí quedarán, para el olvido o, en el mejor de los casos, para ser usadas en otras campañas.

El partido oficial utilizó hasta el cansancio la guerra del gobierno contra el narco para intentar ganar votos. Votos que finalmente la ciudadanía les negó.

Pero uno se pone a pensar: En caso de haber ganado la mayoría en el Congreso, el presidente Calderón tendría manga ancha para continuar la guerra contra la delincuencia, pero en el caso contrario, como sucedió, esa guerra ¿se perderá a propósito?

Porque luego de las elecciones se intensificaron los ataques del narco, específicamente en Michoacán y en menor escala en otros estados, incluyendo el nuestro.

Así como el PAN perdió las elecciones, se puede suponer que el ofrecimiento de campaña ya no se dará, a pesar de que ese partido sigue en el poder.

Lo mismo sucede con el resto de los partidos perdedores, pues había muy buenas propuestas, que deberían ser tomadas en cuenta por los ganadores, pues no es posible que un proyecto encaminado a beneficiar a un buen número de mexicanos se deje de lado sólo porque no se le ocurrió al candidato triunfador.

Esos detalles deben ser observados por los diputados y subirlos a la tribuna como parte de las propuestas viables para todos los mexicanos y así aprovechar la creatividad de algunos ciudadanos que se preocupan por sus conciudadanos.

Esto generaría un interesante debate, pugnas por derecho de autoría y participaciones que, sin lugar a dudas enriquecerían cada propuesta.

Eso sí sería pluralidad pues participarían todas las corrientes políticas que existen en la sociedad y ayudaría a disminuir al autoritarismo y la prepotencia a la que pueden llegar quienes detentan el poder.

Los mexicanos dieron una lección a los políticos. A pesar de los resultados, pudo comprobarse que el voto bien utilizado puede ser una gran arma para la ciudadanía, sólo faltaría que cada ciudadano se comprometa a estudiar, observar y participar más abiertamente en las cuestiones que atañen a la Nación, en todos su temas, como seguridad, educación, transporte, pues sin duda, el movimiento social es lo que hace grande a una nación y no las decisiones unilaterales o cupulares.

El secreto está en la educación, no sólo escolar. Sino que los mismos partidos deben ser educadores políticos de la sociedad, con una gama de opciones donde cada ciudadano podrá elegir cuál es la que mejor le conviene.

Ojalá que no desaprovechemos esta lección histórica y todos aprendamos de nuestras propias acciones.

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7 jul. 2009

El hedor de la podredumbre

Margarito Escudero Luis

Pues la jornada electoral del domingo 5 de julio no se queda atrás, a pesar de que ya pasó más de una semana.

El pasmo en los perdedores ha sido noticia de varios días, pues muchos aún no terminan de asimilar el golpazo que la realidad les dio.

Y es que muchos se creyeron las noticas que ellos mismos inventaron, los “análisis” y comentarios políticos pagados, no calaron entre el electorado; es decir, no se tragaron la píldora.
Luego de la brutal sacudida nocturna del domingo 5 de julio, de inmediato se procedió a buscar culpables, alguien en quien descargar la propia ceguera e ineptitud.

Sesudos análisis y conclusiones que dejan mal parado al mismito Sherlock Holmes, llevaron a estos observadores a determinar que el culpable de que Iván Hillman hubiera perdido la elección, es el alcalde de Coatzacoalcos y su pandilla y no la voluntad popular.

Esa conclusión deja en calidad de idiotas a todas las personas que salieron a cumplir con su deber ciudadano de sufragar por el candidato de su confianza, en un ambiente de secrecía.

Ese esfuerzo de la ciudadanía por confiar en las instancias legales, creadas para vigilar el proceso electoral, no tendría sentido si fuera un solo culpable de los resultados. Para estas personas es como si fuera una obligación que el PRI ganara y están considerando una traición de alguien más el hecho de que las simpatías populares no estuvieran a favor del candidato del tricolor.

A menos que esas publicaciones fueran hechas con el fin de justificar la equivocación cometida, de contar mentiras e información maquillada a la ciudadanía, maquillaje que terminó revirtiéndose.
No queda de lado el hecho de que el alcalde hubiera jugado a las contras al candidato de su propio partido, tampoco se puede negar que había algo preparado para desvirtuar la elección en caso de que la diferencia de votos hubiera sido más apretada.

Pero la realidad fue más fuerte. Se sabía que desde palacio municipal habían salido instrucciones para los empleados del ayuntamiento en el sentido de que deberían votar por quien fuera, menos por el PRI, pero no todos los habitantes de Coatzacoalcos trabajan para el Ayuntamiento, ni se están chupando el dedo para que fueran manipulados.

Pensar así, o hacer creer a la ciudadanía que así sucedieron las cosas, es suponer que los mexicanos vivimos un mundo de ficción, que estamos inmersos en una mentira gigantesca y que, las historias de traición y porquería que se cuentan de las autoridades y de los correligionarios de un mismo instituto político, afectan a toda la población.

Que en realidad los mexicanos estamos a merced de unos cuantos poderosos y que debemos resignarnos a nuestra suerte.

Es intentar hacer creer a la gente que su voluntad no cuenta y que nada de lo que haga la mayoría será determinante para modificar, cambiar o consolidar el rumbo de nuestra historia; es pensar en pequeño. Es promover la inacción para que los demás hagan lo que quieran y esperar a la siguiente ronda electoral para volver a contar las mentiras de siempre, para volver a repetir las promesas de siempre.

Cuéntame tu historia con la verdad, dime las cosas que suceden como son, no trates de hacerme creer que todo va bien, cuando por dentro tu propio cuerpo se está pudriendo, porque el hedor de la podredumbre no se puede ocultar.

Comentarios: melmex@coatzadiario.com