15 feb. 2011

México, país codiciado e inofensivo

En un corto tiempo México se puso en los ojos de algunos países, por distintas razones. En uno de ellos hasta de habló de relaciones diplomáticas tirantes.

Primero el escándalo que hicimos por el honor mexicano, ofendido por un grupo de comentaristas ingleses, luego el enojo del gobierno francés porque no soltaron a la secuestradora Florence Cassez, y finalmente en los Estados Unidos que a través de un funcionario muestra sus deseos de invadir el país.

Sin embargo, son muy pocas personas a quienes les interesa lo que suceda o pueda suceder al país en el ámbito internacional, pues no ven resueltos sus problemas internos y perciben un gobierno lejano a la gente y desinteresado por ver mejorías en el grueso de la población.

Pero resulta interesante el anejo que ha hecho las autoridades en el caso Cassez, pues al dar negativa a las pretensiones del gobierno francés, se aplica con todo rigor la ley y la delincuente debe purgar su condena en México.

Los franceses, o por lo menos algunos de ellos, quieren linchar a cuanto mexicano se les atreviese en el camino. En París se ponía en marcha un festival dedicado a México y se amenazó con boicotearlo. Ni aguantan nada.

El caso de la ciudadana francesa Florence Cassez, encontrada culpable de secuestro y condenada a 60 años de prisión, ha desatado en días recientes, una tensión diplomática entre México y Francia que sorpresivamente, pareciera ser más grave de lo que debiera.

Como era de esperarse, se ha comentado mucho sobre la aparentemente exagerada reacción del gobierno francés y sobre la aparentemente exagerada incapacidad de la cancillería mexicana (y del Gobierno en general) de manejar… “el conflicto”.

El caso Cassez ha cobrado relevancia al salir a la luz un mal manejo de la situación del arresto de ésta, donde se llevó a cabo una escenificación televisiva con fines de relaciones públicas.

Aunque en algunos sistemas judiciales como en Estados Unidos y Francia, este desliz hubiera significado la invalidación de las pruebas, este error procedimental ha sido desestimado varias veces por los jueces al momento de establecer la culpabilidad de la chica que era novia del jefe de la banda y habitaba en la casa donde se tenían secuestradas a las víctimas.

Independientemente del gancho mediático del caso para Francia, con una chica muy atractiva que es presa de un sistema judicial que tiene fama de oscuro; éste ha sido adoptado notoriamente por el gobierno francés para sus relaciones públicas y políticas.

El presidente Sarkozy cometió un error de cálculo al pensar que abogando personalmente y hablando con “las personas indicadas” en el gobierno mexicano, lograría la liberación de Cassez mediante algo parecido a un “perdón presidencial” que por cierto, no conocemos ni los mismos mexicanos.

¿En qué terminará la historia?

Los franceses que conocen bien el caso (no el público en general), saben bien que Cassez es culpable y que debiera cumplir su condena; sin embargo, para la venta interna y las relaciones públicas en Francia, no se vería bien que simplemente dejaran a México “salirse con la suya”. Por lo tanto, no esperemos que el ruido disminuya por lo menos, en los próximos seis u ocho meses.

Eventualmente, en 10 o 15 años (si no es que antes), Cassez podrá, por buena conducta o por algún acuerdo, ser repatriada a Francia para “continuar su condena” donde seguramente, sería puesta en libertad a las 24 o 48 horas de haber llegado.

Para entonces, las autoridades tanto mexicanas como francesas serán otras; de hecho, la visión del mundo será otra.

Cassez seguirá siendo objeto de entrevistas y seguramente hará buen dinero con la venta de libros autobiográficos y de crítica al sistema mexicano, amén de un par de guiones cinematográficos y que le asegurarán un futuro bastante cómodo al salir de prisión.

A diferencia de la opinión de algunos comentaristas amantes del drama, pienso que no nos enfrentamos –ni por mucho- a un conflicto diplomático mayor. No puedo imaginarme una invasión armada tipo Gran Bretaña en las Malvinas o una 2ª Bataille de Camerone teniendo lugar en México.

Los franceses tienen una cultura que puede parecernos histriónica y dramática en algunos sentidos (la nuestra ¿no lo es?), pero que es en realidad muy pragmática. Así, Francia mantiene relaciones con países que donde ciudadanos franceses han perdido la vida a manos de terroristas y de hecho ha tenido alianzas militares y de inteligencia con sus adversarios cuando se requiere.

México es un país a todas luces inofensivo, que se ha mostrado siempre amable y dispuesto a tener a Francia como un aliado de negocios en arenas como Farmacéutica, Biotecnología, Aeroespacial y Tecnología.

Las relaciones México-Francia van más allá de la frustración de un presidente o de una medida impopular para el pueblo galo. Seguramente seguirán cultivándose y siendo productivas en el futuro.

Comentarios: mexmel@gmail.com

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